La nariz ocupa el centro del rostro. Define el equilibrio y la armonía de toda la cara. Cuando es desproporcionada o antiestética, termina acaparando toda la atención. Esto afecta directamente la autoestima. Lo veo todos los días en mi consultorio: personas que evitan las fotos, que se sienten incómodas en público, que llevan años queriendo cambiar algo de su nariz.
La buena noticia es que cualquier mejora en la forma y el tamaño de la nariz puede tener un impacto enorme en la confianza de una persona. Este es uno de los aspectos que más me motivan a realizar rinoplastias.
La cirugía plástica de nariz es desafiante. Cada paciente tiene una anatomía diferente, y eso exige una planificación específica para cada caso. No existe una receta única. Por eso, dedico tiempo en la consulta para entender exactamente lo que necesita hacerse en su nariz.
En mi clínica en Londrina, realizo la rinoplastia de forma completa: remodelar el dorso, refinar la punta, ajustar las fosas nasales y, cuando es necesario, corregir desviación de tabique, hipertrofia de cornetes y problemas en las válvulas nasales interna y externa. Es decir, cuido tanto la estética como la función respiratoria en la misma cirugía.
Realizo la rinoplastia para:
La rinoplastia debe ser realizada en un quirófano por un profesional con conocimiento profundo de la anatomía y fisiología nasales. Soy cirujano plástico y me especialicé tanto en la parte estética como en la funcional de la nariz. Realicé entrenamientos específicos en Estados Unidos justamente para poder ofrecer un abordaje completo, sin necesidad de dividir la cirugía con otro profesional.
Al elegir su cirujano, verifique la formación, converse con pacientes anteriores, lea testimonios y vea videos sobre su trabajo. En la consulta, haga todas las preguntas que desee. Busque entender la filosofía de trabajo y observe si los resultados presentados le agradan.
Aquí encontrará todo sobre la rinoplastia, con detalles que quise compartir, basado en más de veinte años de experiencia operando narices. Está es una de las páginas más completas sobre el tema. Aprenderá lo que necesita saber para tomar su decisión con seguridad, y mucho más. Si prefiere un resumen, he preparado un video sobre rinoplastia justo abajo.
Mi mayor compromiso es con el resultado natural. Quiero que las personas comenten que usted está diferente, más guapa o guapo, que pregunten si hizo algo en el cabello, pero que no noten que fue una cirugía en la nariz. Ese es el tipo de resultado que busco en cada rinoplastia que realizo.
Me especialicé en Estados Unidos, bajo la orientación de los mejores cirujanos de nariz del mundo, en rinoplastia estética y funcional. No me conformo solo con una nariz bonita: quiero que usted también respire mejor. Por eso, abordo los cuatro pilares de la respiración nasal durante la rinoplastia: tabique, cornetes, válvula nasal interna y válvula nasal externa.
La nariz no sirve solo para la apariencia. Es responsable de la respiración, humidificación y filtración del aire, regulación de temperatura y olfato. Todas estas funciones deben preservarse durante una rinoplastia. Por eso, siempre tengo en cuenta el tabique, los cornetes y las válvulas nasales interna y externa, estructuras que influyen directamente en el flujo de aire.
El tabique nasal es una estructura perpendicular, como una pared, compuesta por una parte cartilaginosa y una parte ósea (huesos vómer y etmoides). Divide la nariz en dos, en dos fosas nasales. El aire pasa de forma laminar a cada lado del tabique. Cualquier desviación puede alterar ese flujo y causar aumento de los cornetes. La cirugía indicada para corregir esto es la septoplastia. La buena noticia es que puedo asociar la septoplastia a la rinoplastia en la misma cirugía, lo que llamamos rinoseptoplastia. De está forma, cuido la estética y la función respiratoria al mismo tiempo.
Los cornetes o turbinas nasales son láminas óseas curvas, como una elevación lateral de cada pared de la cavidad nasal, recubiertas de mucosa, que se destacan de la cara interna del etmoides y hacen prominencia por la parte externa de las fosas nasales. Tienen un papel importante en el sistema respiratorio, en el sistema inmunológico y en el olfato de los seres humanos. Existen dos tipos de cornetes: los cornetes constantes que comprenden cornete inferior, medio y superior, y los cornetes inconstantes que comprenden cornete de Santorini y cornete de Zuckerkandl.
El cornete inferior es el mayor de los tres, siendo el responsable de la humidificación, temperatura y filtración del aire que entra por nuestra nariz. Además, el cornete inferior tiene el mayor impacto de resistencia al flujo de entrada de aire en la nariz, pudiendo ser responsable de hasta dos tercios de esa resistencia. El cornete medio es el intermedio, que protege los senos nasales de entrar en contacto directo con la corriente de aire. Por último, el cornete superior es una estructura menor, que está conectada al cornete medio por terminación nerviosa y es responsable de la protección de los bulbos olfatorios.
Las mucosas que recubren los cornetes sufren un ciclo de expansión y contracción mediado por el sistema nervioso autónomo. Las alteraciones de tamaño (hipertrofia) ocurren con frecuencia en la rinitis alérgica, rinitis vasomotora y en casos de cornete bulloso. Cuando es necesario, trato los cornetes durante la propia rinoplastia, ya sea por turbinoplastia (reposicionamiento) o turbinectomía (remoción parcial o total).
La válvula nasal constituye un importante regulador de la dinámica del flujo aéreo, y se divide en válvula nasal interna y válvula nasal externa.
La válvula nasal interna es el ángulo formado entre el tabique y el margen anterior del cartílago triangular. Preservar está válvula es fundamental para evitar el colapso de las alas de la nariz durante la inspiración. Cuando el paciente ya llega con está queja, utilizo un injerto de cartílago llamado spreader graft para abrir el pasó de aire.
La válvula nasal externa se encuentra en la entrada de la nariz. Puede estar obstruida por cartílagos alares debilitados (a veces por una cirugía previa), pérdida de piel vestibular o estrechamiento cicatricial. El tratamiento depende de cada caso, y evalúo el mejor abordaje durante la consulta.
La nariz ancha recibe este nombre porque las personas asocian la forma de la punta con algo redondeado. También se conoce como nariz con punta bulbosa y su tratamiento está detallado más abajo.
La nariz puede presentar el dorso ancho. Evalúo esto palpando los huesos de la nariz en la consulta. El tratamiento consiste en la fractura (osteotomía), que aproxima las paredes laterales de la nariz, estrechándola.
La nariz puede estar aumentada en todas las dimensiones: dorso alto, ancho, largo, punta ancha y fosas nasales abiertas. En estos casos, reduzco la nariz en las tres dimensiones, cuidando de preservar la respiración.
La nariz puede tener una desviación en el dorso o en la punta. La nariz torcida incómoda mucho estéticamente, y la cirugía suele dar excelentes resultados, mejorando del 90 al 100% de la desviación. Generalmente ocurre junto con desviación de tabique, que trato en la misma cirugía.
Este término era muy utilizado antiguamente, pero está cayendo en desuso. Lo que no está desapareciendo son los casos de nariz aguileña en los consultorios de especialistas en rinoplastia. Características: dorso alto y curvado hacia abajo, con la punta caída, muy común en descendientes de italianos.
La nariz de afrodescendientes puede ser, resumidamente: corta, ancha, con dorso bajo, con punta baja y ancha, sin soporte de punta y con fosas nasales abiertas. Lea más abajo en el apartado sobre etnia.
Está es sin duda una de las quejas más comunes, junto con las quejas de punta ancha. Nadie desea tener una punta nasal caída, y la mayoría tiene miedo de operarse por no querer parecer que le quedó una nariz respingona.
Cuando opero una nariz grande, la reduzco en las tres dimensiones para mantener la armonía con el rostro. En la mayoría de los casos, el problema es un dorso alto y largo. Cuando bajo el dorso, la nariz pasa a parecer proporcionalmente más larga. Por eso casi siempre necesito acortarla, levantando también la punta nasal.
La punta bulbosa es una de las quejas más frecuentes en un consultorio de cirugía plástica. Los pacientes se sienten incómodos con la famosa "nariz de patata" y desean ver su punta nasal más afinada y delicada. Para afinar la nariz, existen algunas maniobras, como:
La estética natural de la nariz indica que la punta debe tener una proyección más alta que el dorso nasal. Cuando esto no ocurre, se dice que la nariz tiene la punta caída, es decir, más baja que el dorso. Esto puede deberse a uno de los dos (o ambos) motivos: dorso muy alto o punta muy baja, ambos corregibles mediante cirugía. En caso de dorso muy alto, el tratamiento es la reducción del dorso con escoplo y/o limas. Cuando la punta está muy baja, está puede ser suturada más alta tras el acortamiento del tabique caudal (más frecuente), o sustentada con una estaca de cartílago en la columela.
Trato las desviaciones con reducción de dorso y fractura, junto con el reposicionamiento del tabique, cuando es necesario. En las desviaciones que involucran la punta, libero el tabique de la columela y puedo realizar incisiones relajantes en la parte alta del tabique caudal, del lado cóncavo. En algunos casos, realizo la rinoseptoplastia completa para rectificar el tabique y tratar la desviación nasal de forma adecuada.
Puedo cerrarlas retirando un pequeño segmento en la parte inferior y lateral. Uso un compás para medir las fosas nasales y garantizar que la retirada sea simétrica. Las cicatrices quedan posicionadas de forma prácticamente imperceptible.
La rinitis alérgica es una condición en la que la mucosa nasal presenta una hiperreactividad, causando prurito (picazón), estornudos, mal olfato, cefalea (dolores de cabeza) y rinorrea (nariz que gotea). La rinoplastia no mejora ni empeora la rinitis alérgica. Está condición puede mejorar al evitar agentes como polvo, pelos, cortinas, pinturas, insecticidas y perfumes, o con tratamiento local (tópico) con cromoglicato de sodio o corticoide en spray, por ejemplo.
Técnica desarrollada por Joseph a principios del siglo XX, en la que la rinoplastia se realiza sin cortés externos. Toda la cirugía se hace por dentro de la nariz. Aunque todavía tiene indicaciones específicas, ha ido cediendo espacio a la rinoplastia abierta, que permite mejor visualización, definición más precisa de la punta y mayor capacidad de estructurar la nariz con injertos de cartílago.
En está técnica, realizo una pequeña incisión en la columela, que me permite exponer casi toda la nariz. Esto posibilita un abordaje completo de todo lo que necesita hacerse. Se ha difundido cada vez más porque ofrece mejores resultados en la mayoría de los casos, especialmente cuando utilizo muchos injertos de cartílago.
Tiene el objetivo de mejorar el aspecto de la nariz, dejándola más atractiva y armoniosa con el rostro. Siempre que es posible, asocio la parte funcional en la misma cirugía.
Se enfoca en mejorar la respiración nasal. Abordo tabique, cornetes y válvulas nasales internas y externas. En mi práctica, raramente hago una sin la otra.
En está cirugía, busco dar la forma más natural posible a la nariz de personas que nacieron con alguna deformidad o que sufrieron un trauma con pérdida de estructura nasal.
Es la técnica más antigua de cirugía de nariz. En ella, solo se retira hueso y cartílago para reducir la nariz. No hay refuerzo de la estructura interna. Con el tiempo, la falta de soporte puede causar problemas: la punta puede caer, el dorso puede torcerse y la respiración puede empeorar. Hoy, está técnica aislada es poco utilizada por los mejores especialistas en rinoplastia.
Es la técnica más moderna y la que más realizo. En vez de solo reducir, reconstruyo y refuerzo toda la estructura de la nariz con injertos de cartílago del propio paciente. El cartílago puede ser extraído del tabique nasal o, cuando es necesario, de una costilla. El resultado es más bonito, más natural y mucho más duradero. Además, permite mejorar la respiración al mismo tiempo. Más del 90% de los pacientes refieren alta satisfacción con la rinoplastia estructurada, según la literatura médica actual.
En algunos casos, el cartílago del tabique no es suficiente para todos los injertos necesarios. Esto ocurre más en pacientes que ya operaron la nariz antes o que necesitan reconstrucciones más amplias. En esos casos, retiro un pequeño trozo de cartílago de una costilla. Es un material abundante, resistente y que me permite crear varios tipos de injertos a partir de una sola pieza.
La primera rinoplastia de una persona se llama rinoplastia primaria. La segunda, rinoplastia secundaria. La tercera, rinoplastia terciaria, y así sucesivamente. En todo caso en el que se desea mejorar algo dejado por la rinoplastia primaria, se trata de una revisión de rinoplastia, o una rinoplastia de revisión. La rinoplastia secundaria, terciaria, etc., excepto la primaria, son todas ellas rinoplastias de revisión.
Se trata de una rinoplastia más sencilla, donde se busca restablecer la forma que tenía la nariz antes de ser fracturada por un trauma. No tiene la pretensión de corregir todos los defectos estéticos de la nariz, pero busca mejorar desviaciones causadas por la fractura.
La rinoplastia estructurada es la técnica que más realizo hoy. En vez de solo reducir la nariz, reconstruyo y refuerzo toda la estructura nasal por dentro, usando injertos de cartílago del propio paciente.
Piense en la nariz como una casa. La rinoplastia reductora (la técnica antigua) quita paredes y vigas para reducir la casa. Puede funcionar al principio, pero con el tiempo la estructura se debilita. Partes pueden ceder. En cambio, la rinoplastia estructurada remodela la casa por dentro. Coloca vigas de soporte en los puntos correctos. ¿El resultado? Una casa más bonita, más fuerte y que resiste muchos años.
Por eso estructuro cada nariz que opero. Mi objetivo es que el resultado quede hermoso no solo en el primer mes, sino para toda la vida.
La diferencia está en la forma de pensar la cirugía. La técnica reductora retira tejido de la nariz para reducirla. El problema es que, a lo largo de los años, la cicatrización y el envejecimiento pueden cambiar la forma de la nariz. Sin soporte, la punta puede caer, el dorso puede torcerse y el pasó de aire puede quedar comprometido.
La rinoplastia estructurada funciona de otra manera. Refuerza el esqueleto de la nariz con injertos de cartílago. Estos injertos actúan como pilares que mantienen la nariz firme en la posición correcta. Vea las ventajas:
Estudios recientes publicados en revistas científicas internacionales muestran que más del 90% de los pacientes quedan satisfechos con los resultados de la rinoplastia estructurada. La tasa de revisión es mucho menor que en la técnica reductora.
Los injertos utilizados en la rinoplastia estructurada se hacen con cartílago del propio paciente. Esto es muy importante. Como el material proviene de su cuerpo, no existe riesgo de rechazo. El cartílago se integra naturalmente a la nariz.
Trabajo principalmente con dos fuentes:
Está es la primera opción. El tabique es la pared que divide la nariz en dos. Posee cartílago en cantidad suficiente para ser extraído sin perjudicar el soporte de la nariz. Es el material ideal: recto, firme y fácil de esculpir en las formas necesarias. En la mayoría de las rinoplastias primarias (la primera cirugía), el cartílago del tabique es suficiente para todos los injertos.
En algunos casos, el cartílago del tabique no es suficiente. Esto ocurre cuando:
En esos casos, retiro un pequeño trozo de cartílago de una costilla. La extracción se hace por una incisión pequeña, que deja una cicatriz discreta. El cartílago costal es abundante, resistente y me permite crear diversos injertos a partir de una sola pieza. La recuperación del área donante es rápida. Puede haber una leve molestia en la región de la costilla por algunos días, pero no suele ser significativa.
Cada nariz es diferente. Por eso, combino diferentes tipos de injertos según la necesidad de cada paciente. Conozca los principales:
Es uno de los injertos más importantes de la rinoplastia estructurada. Consiste en una tira fina de cartílago colocada a cada lado del dorso nasal, entre el tabique y los cartílagos laterales superiores.
¿Para qué sirve?
Los injertos pueden extraerse del tabique o del cartílago costal. Aprendí la técnica de colocación de spreader graft tanto en la rinoplastia abierta como en la cerrada en Estados Unidos, con el Dr. Ali Sajjadian (California) y el Dr. Dean Toriumi (Chicago). Está técnica por vía cerrada aún es poco difundida en Brasil. Desde que comencé a asociar el spreader graft al tratamiento de los cornetes, mis pacientes perciben una gran mejora en la respiración ya en la primera semana, incluso con la nariz aún hinchada.
Este injerto da soporte firme a la punta de la nariz. Es un trozo de cartílago posicionado en vertical, como una extensión del tabique nasal. Se fija en la espina nasal anterior (en la base) y entre los spreader grafts (en la parte superior).
¿Para qué sirve?
Está especialmente indicado cuando los tejidos de la nariz son pesados o cuando la punta necesita un soporte robusto. Este injerto se realiza en la rinoplastia abierta.
La columela es la parte entre las fosas nasales, que sostiene la punta de la nariz. El injerto en estaca es un pequeño bastón de cartílago colocado entre los dos cartílagos de la punta, dentro de la columela. Se fija con hilos absorbibles de PDS.
¿Para qué sirve?
Es una opción más discreta que el septal extensión graft. Funciona bien cuando la punta necesita refuerzo, pero no soporte máximo. Puede realizarse tanto en la rinoplastia abierta como en la cerrada.
El radix es la raíz de la nariz, la parte más alta, cerca de las cejas. En algunos pacientes, está región es demasiado baja. Si la rinoplastia se hiciera a partir de esa altura, toda la nariz quedaría rebajada.
Para resolver esto, utilizo pedacitos de cartílago picado, colocados dentro de una jeringa e inyectados en el radix. Después, modelo el material en su lugar. Es como un relleno, pero hecho con cartílago en vez de ácido hialurónico. Tras la cicatrización, el injerto se consolida y queda incluso más firme que el cartílago original. El resultado es bastante duradero.
La misma técnica de cartílago picado usada en el radix puede aplicarse a lo largo de todo el dorso nasal. Es una forma segura de aumentar la altura de la nariz en pacientes con dorso bajo, como en algunas narices étnicas, asiáticas o en casos de rinoplastia secundaria donde el dorso fue reducido en exceso.
Cuando la punta necesita más definición, posiciono un pequeño injerto de cartílago en la punta, en horizontal. Este injerto se hace con el cartílago extraído de los propios cartílagos alares del paciente durante el refinamiento de la punta. Nada se desperdicia.
¿Para qué sirve?
Domino las dos técnicas y elijo la mejor para cada caso.
En la rinoplastia cerrada, todas las incisiones se hacen por dentro de la nariz. No hay cicatrices externas. La recuperación tiende a ser un poco más rápida.
En la rinoplastia abierta, hay una pequeña incisión en la columela. Esto me permite ver toda la estructura de la nariz con claridad. Es la técnica preferida cuando el caso exige muchos injertos o trabajo complejo en la punta.
En ambas técnicas, realizo la estructuración completa de la nariz. Mi formación combina las enseñanzas del Profesor Ivo Pitanguy en Brasil con el entrenamiento junto a los Drs. Dean Toriumi y Ali Sajjadian en Estados Unidos, referentes mundiales en rinoplastia estructurada. Cada uno contribuyó al abordaje que práctico hoy, uniendo resultado estético natural con la mejor función respiratoria posible.
Yo estructuro todas las narices que opero. Antes, la rinoplastia se hacía solo quitando. Hoy, reconstruyo. La nariz queda más bonita, respira mejor y el resultado dura toda la vida.
Tanto en hombres como en mujeres, indico la rinoplastia a partir de los 15 años. A esa edad, las estructuras ósea y cartilaginosa de la nariz y de la cara ya están prácticamente desarrolladas. Operar antes de eso puede perjudicar el crecimiento del tercio medio de la cara. Además de la edad, es importante que el paciente esté preparado emocionalmente para lidiar con el cambio de apariencia.
Si su nariz parece demasiado grande o pequeña para su rostro, si es torcida o asimétrica, si tiene una giba en el dorso o es aplanada (nariz en silla), si la punta es bulbosa, caída o muy ancha, si las fosas nasales son demasiado abiertas, con o sin dificultad para respirar, usted es un buen candidato para la rinoplastia. Estos son solo algunos ejemplos. Si siente cualquier incomodidad con la apariencia o función de su nariz, agende una consulta en mi clínica en Londrina y evaluaré lo que puedo hacer por usted.
La nariz femenina permite un ángulo columelolabial más abierto, entre 90 y 114 grados, y un dorso recto o ligeramente curvado. Es decir, la nariz femenina puede ser un poco más respingona que la masculina, y también un poco más corta, aportando delicadeza al rostro. Aunque acorte o levante la punta, nunca exagero. No hago narices respingonas. En toda mi carrera, nunca tuve una sola queja de paciente diciendo que la nariz quedó demasiado respingona o con las fosas nasales muy expuestas.
El rostro masculino pide una nariz más recta, con ángulo columelolabial alrededor de 90 grados. Puedo proyectar la punta hacia adelante y sostenerla con injertos, pero la nariz masculina no debe quedar corta o respingona como puede la de la mujer. El objetivo es mejorar la armonía facial sin dejar la nariz demasiado delicada. Valoro los resultados naturales, tanto para la mujer como para el hombre, respetando las características de cada uno.
Existen algunos factores básicos que tengo en cuenta para obtener el mejor resultado posible en cada rinoplastia.
Antes de cualquier rinoplastia, realizo una evaluación meticulosa de la nariz y de la cara. Necesito entender perfectamente la estructura que voy a trabajar, esculpir y modelar. Además de la estética, me baso en proporciones matemáticas como los tercios de la cara y ángulos de la anatomía facial. Esto me permite prever con más precisión cómo quedará la nariz en relación al rostro de cada paciente. A partir de este análisis, comienzo a trazar el plan operatorio de su rinoplastia.
En la consulta, explico qué correcciones son posibles y qué técnicas pretendo usar. Después de discutir el caso con usted, trazo el plan operatorio ideal para su nariz. Sigo ese plan rigurosamente durante la cirugía; la única excepción es cuando algo inesperado exige una adaptación en el momento. Llevo conmigo al quirófano toda la planificación, junto con sus fotos estandarizadas y la ficha completa, para garantizar la máxima precisión durante la cirugía.
En la primera consulta, ya puedo percibir, por la anatomía de su nariz, qué maniobras serán necesarias y qué resultados son posibles. Existen límites para lo que la cirugía puede hacer, y soy siempre honesto al respecto. Si la anatomía no favorece el resultado que usted sueña, prefiero explicar la realidad a prometer algo que no puedo entregar. Mi papel es mostrar las posibilidades máximas de modificación y, cuando es necesario, presentar alternativas que respeten su estructura nasal y preserven su salud.
La rinoplastia es una de las cirugías más desafiantes de la cirugía plástica. No basta pensar solo en la estética: necesito analizar críticamente lo que cada modificación causará en la estructura y en la función de la nariz. Es una relación de causa y efecto. Cada cambio genera consecuencias, que pueden ser positivas o negativas. Los buenos resultados provienen de la combinación de análisis previo detallado, plan operatorio bien trazado y anatomía favorable.
La experiencia y habilidad del cirujano son fundamentales. A lo largo de más de veinte años, he venido actualizándome constantemente en congresos nacionales e internacionales. Hice mi residencia en cirugía plástica con el Profesor Ivo Pitanguy en Río de Janeiro, donde lo acompañé en cientos de cirugías durante tres años. Estudié anatomía a fondo y me especialicé en análisis facial. Recibo pacientes de diversas partes de Brasil y del mundo en mi clínica en Londrina. Si desea saber más sobre la rinoplastia, agende una consulta y tendremos una conversación detallada sobre su caso.
Antiguamente, la cirugía estética de la nariz estaba separada de la funcional. El cirujano plástico cuidaba la apariencia y el otorrino, la respiración. Durante muchos años, trabajé así. Pero me di cuenta de que, para hacer los injertos de la rinoplastia estructurada, yo necesitaba tener control total sobre el tabique y los cartílagos. Entonces hice un entrenamiento en Estados Unidos específicamente para dominar la parte funcional. Hoy, hago el plan quirúrgico completo, estético y funcional, para que un abordaje no perjudique al otro. ¿El resultado? Una nariz bonita que también respira muy bien.
Hoy, la rinoplastia étnica es una de las áreas que más crece. El desafío es mayor: necesito respetar las características de cada etnia, corrigiendo solo lo necesario. Hacer narices iguales, como una producción en masa, es cosa del pasado. Incluso los pacientes que desean cambios quieren mantener su identidad. Quieren una nariz mejor, pero que siga pareciendo su nariz. Por eso, mantengo algunas características intactas mientras mejoro lo que incómoda.
La nariz de afrodescendientes y la india normalmente presentan dorso bajo (o en silla), punta bulbosa, fosas nasales abiertas y poco soporte en la punta. Para tratar, elevo el dorso con injerto y fractura, afino la punta con sutura de domus y retirada parcial de cartílagos alares, defino la punta con injerto de cartílago alar, y finalizo con un injerto en la columela para dar soporte. La nariz india suele tener el radix bajo, necesitando pequeños injertos de cartílago para rellenar la depresión. La nariz étnica tiende a tener el dorso todo bajo, pudiendo necesitar más cartílago.
De la misma forma que la nariz étnica, el dorso de la nariz asiática necesita ser elevado con injerto y fractura. Puedo reducir un poco las fosas nasales y mejorar la definición de punta con las maniobras descritas. A veces, utilizo injerto de cartílago para definición de la punta y en la columela para soporte.
Es muy característico de está etnia tener una gran elevación de dorso (giba) y una punta redondeada y caída. Realizo maniobras para uniformizar el dorso, bajándolo, y rotar la punta hacia arriba al mismo tiempo. Afino la punta tratando los cartílagos alares, suturando el domus y haciendo injerto de cartílago alar. La nariz pasa a ser más proporcional al rostro del paciente.
Peculiaridades como dorso alto con giba y punta desproporcionada hacen que la nariz italiana reciba un tratamiento similar al de la nariz árabe o libanesa. Respeto siempre las características individuales de cada paciente, manteniendo la naturalidad del resultado por encima de todo.
En la consulta, realizo una evaluación minuciosa de su nariz y de su cara. Explico el procedimiento, estudio la estructura facial con base en proporciones matemáticas y determino cuáles áreas sufrirán mayores alteraciones. También identifico si hay alguna limitación, como el grosor de la piel o la fragilidad de los huesos, que pueda influenciar el resultado.
Uso algunos parámetros matemáticos y de proporciones para determinar los puntos a mejorar. Me ayudan a medir lo que está visiblemente alterado. Pero sirven solo como orientación: cada nariz tiene sus particularidades, y medidas fuera de estos parámetros son totalmente aceptables, siempre que haya armonía con la cara y respeto a las diferencias étnicas.
Para obtener resultados predecibles, divido la cara en tres partes, usando cuatro líneas horizontales:
Divergencias en estas proporciones pueden indicar alteraciones maxilofaciales, como exceso vertical de maxila, conocida por "bird face" o hipoplasia maxilar. Como se trata de la base de la nariz, es decir, donde está situada, alteraciones importantes de la maxila deben ser tratadas antes de la rinoplastia.
Para evaluar el largo, verifico si es equivalente a la distancia vertical entre los ángulos de la boca y la barbilla, en una visión frontal. Esto me confirma si la nariz está proporcionalmente larga o corta para la cara.
Trazo una línea recta vertical desde el medio de la glabela (entre las cejas) hasta la barbilla, dividiendo el dorso nasal y el labio a la mitad. Cualquier desviación nasal a partir de esa línea, llamada laterorrinia o "nariz torcida", probablemente necesitará osteotomía (fractura) y septoplastia.
La distancia normal entre las alas nasales equivale a la distancia entre los cantos internos de los ojos (distancia intercantal). Si las fosas nasales son más anchas, primero estudio la causa. Si es la distancia entre los ojos la que es estrecha, prefiero mantener las fosas nasales proporcionales. Pero si las fosas nasales son verdaderamente anchas, puedo indicar el cierre.
Evalúo la punta dibujando dos triángulos con bases opuestas, orientándome por el supratip break y por el ángulo columelolabial. Si estos triángulos están asimétricos, puedo necesitar modificar la punta.
Además de corregir asimetrías, muchas veces necesito afinar la punta nasal, sobre todo en pacientes con punta bulbosa, la famosa nariz de patata.
En la visión basal, evalúo las fosas nasales y la base de la nariz, que deben describir un triángulo equilátero, con una razón entre lóbulo y fosa nasal de 1:2. La fosa nasal debe tener forma de gota de lágrima, con el eje mayor levemente hacia medial.
Este ángulo conecta la glabela (espacio entre las cejas) a la raíz de la nariz, en una curva suave, cuyo ángulo debe tener entre 128 y 140 grados, más específicamente 134 grados en mujeres y 130 grados en hombres.
En la visión lateral, la proyección de la punta debe ser igual al ancho de las fosas nasales en la visión frontal y corresponder al 67% del largo de la nariz (de la raíz a la punta). Otra forma de evaluar: la proyección anterior, a partir del labio superior, debe ser del 50 al 60% de la proyección total de la punta.
Comienzo dibujando una línea de la raíz a la punta. En mujeres, el dorso ideal queda aproximadamente 2 mm debajo de esa línea. En hombres, debe estar muy cerca de ella, para evitar feminización.
Normalmente, la punta está ligeramente más proyectada que el dorso. Puedo bajar el dorso, subir la punta, o hacer las dos cosas en la misma cirugía, para obtener el mejor resultado.
Es el ángulo formado entre la columela y una línea de plomada perpendicular al plano natural horizontal de la cara. Este ángulo debe ser entre 95 y 100 grados en mujeres y debe quedar entre 90 y 95 grados en hombres.
Conocida también como sub-tabique o tabique móvil, la columela, columna de piel entre las fosas nasales, también puede ser objeto de corrección. Básicamente, existen dos defectos antiestéticos de la nariz que pueden involucrar la columela: la columela retraída y la columela pendiente (hanging columella).
La columela retraída queda "escondida" por falta de piel o cartílago. La columela pendiente, al contrario, tiene exceso de piel y cartílago, quedando saliente entre las fosas nasales. ¿Cómo saber si está pendiente? No siempre las fórmulas se aplican. Muchas veces detecto el problema visualmente, pero también uso cálculos: cuando A - B es mayor que 4 mm, la columela está alterada.
Afortunadamente, ambos defectos pueden resolverse. Utilizo retirada o injertos de cartílago para corregir estos problemas.
El dorso nasal está formado por la estructura osteo-cartilaginosa y por la piel que lo recubre. Está piel no tiene grosor uniforme: es más fina en los dos tercios superiores (raíz) y más gruesa en la punta. Además, la piel de la raíz tiene más movilidad y menos glándulas sebáceas.
La piel recubre todo lo que hago durante la rinoplastia, y por eso llamo la atención sobre este detalle importante: una nariz de piel gruesa evidencia menos los refinamientos realizados. Es como una manta gruesa: difícil mostrar lo que hay debajo. La piel fina muestra los mínimos detalles. Esto significa que una persona con piel gruesa puede tener más dificultad para conseguir una punta muy fina.
En general, los pacientes con la piel de la nariz predominantemente más fina alcanzarán los resultados deseados más rápidamente y de forma más evidente en comparación con pacientes que tienen la piel predominantemente más gruesa. Estos deberán esperar un tiempo adicional para que los resultados alcancen la cicatrización completa.
Para saber si la punta tiene soporte, hago una prueba sencilla: presiono la punta con el dedo. Si se hunde, tiene poco soporte y puedo corregir con injertos. Si permanece firme en su lugar, la punta está bien soportada y no necesita refuerzo en ese aspecto.
Contraindico el uso de determinados medicamentos antes de la cirugía. Algunos interfieren en la coagulación de la sangre, en los sedantes, en la anestesia y en la adrenalina. Deben suspenderse quince días antes y después de la cirugía. Entre ellos están:
Siempre informe a su cirujano plástico sobre todos los medicamentos que toma, incluidos los naturales.
Antes de la cirugía, solicito algunos exámenes para evaluar su salud y proporcionar mayor seguridad al procedimiento. Los exámenes que normalmente pido incluyen:
Necesito saber sobre su capacidad respiratoria, historial de traumas, cirugías anteriores, rinitis o sinusitis. Evalúo desviaciones de tabique y la nariz como un todo. Suelo examinar el interior de la nariz en busca de sinequias, desviaciones de tabique o hipertrofia de cornetes para una evaluación completa.
Para una rinoplastia completa, que involucre osteotomía (fractura), injertos y tratamiento de punta, la anestesia indicada es la general. Solo la anestesia local no es satisfactoria y segura en estos casos. Cuando indico solo el tratamiento de la punta, el procedimiento puede hacerse con anestesia local y sedación venosa.
Utilizamos el término "anestesia general" para referirnos a la técnica anestésica que promueve inconsciencia total (hipnosis) del paciente, alivio del dolor (analgesia) y relajamiento muscular. La anestesia general posibilita la realización de cualquier maniobra necesaria durante la cirugía de nariz, ya que la intubación protege las vías aéreas. La anestesia local me deja un poco limitado, siendo que este tipo de anestesia no es indicado cuando el paciente debe pasar por osteotomía, por ejemplo.
Tras la inducción anestésica, que es el período de transición de la conciencia al estado inconsciente del paciente, la preparación de los vestíbulos nasales se hace necesaria, momento en que recorto las vibrisas nasales (vellos nasales) y realizo la antisepsia en la parte interna y externa de la nariz.
Realizada la preparación de los vestíbulos para la cirugía plástica de nariz, se inyectan aproximadamente 20 ml de solución con lidocaína al 1% y adrenalina 1:80.000, para minimizar el sangrado durante la rinoplastia, evitando así también las equimosis (moretones) y el dolor en el postoperatorio.
Las áreas donde aplico está solución son: dorso nasal, punta, espina nasal anterior, trazo de fractura, mucosa alar y tabique. Espero aproximadamente 12 minutos para el efecto completo de la adrenalina, antes de iniciar.
Para mayor seguridad, un anestesista especializado acompaña toda la cirugía conmigo, de principio a fin. Monitorea presión, pulso, temperatura, respiración, grado de sedación e hidratación durante todo el procedimiento.
Tras la anestesia, inicio la rinoplastia por la técnica abierta o cerrada, con una incisión en la columela (si es abierta) o entre los cartílagos alar y triangular (si es cerrada). De está forma, expongo todo el interior de la nariz para disección.
Realizo el despegamiento del dorso nasal con tijera en el plano subcutáneo, por encima del periostio, manteniendo íntegra la capa de grasa bajo la piel para evitar irregularidades. Utilizo diversas maniobras conforme al plan quirúrgico: retirada de la porción cefálica, lateralización del domus, sutura interdomal, injerto cartilaginoso, entre otras. En está etapa, puedo remover el exceso de cartílago en la punta o en el dorso. Las siguientes áreas pueden ser remodeladas:
Cuando es necesario, trato el dorso para corregir estructuras en exceso (giba) o en falta, siempre respetando la estructura interna y la integridad de la mucosa del dorso nasal.
En el tratamiento del dorso, se corrige: la giba nasal ósea o cartilaginosa que es una especie de elevación en el dorso causada por exceso de hueso o de cartílago; el dorso con depresiones o dorso bajo, también conocido como nariz en silla, que, por defectos congénitos o traumas, deja el dorso hundido y con poca proyección en determinados lugares; el dorso que tenga la giba y las depresiones (nariz en silla) combinados; desviaciones de tabique, asimetrías, laterorrinias, etc.
En los casos de giba ósea o cartilaginosa, bajo el dorso con limas diamantadas o escoplo. En la nariz "en silla", con dorso muy bajo, aumento con injerto de cartílago extraído del tabique o costilla. Recuerde: el dorso masculino generalmente se deja recto, mientras que el femenino puede ser recto o tener una suave curva.
En está fase, realizo la osteotomía nasal (fractura) para corregir desviaciones y estrechar el dorso. Uso escoplo y martillo a lo largo de la maxila y pared lateral de los huesos nasales, finalizando con una maniobra de presión con los dedos para aproximar las paredes al centro.
La punta es la parte más delicada y compleja de la nariz. Exige un abordaje cuidadoso para obtener un buen resultado.
La punta puede tener varios defectos: bulbosa, gruesa, demasiado alta, caída, bífida (cartílagos separados), entre otros. Puedo corregir todos estos defectos, obteniendo excelentes resultados.
Dependiendo de la zona en cuestión, la piel que envuelve la punta nasal presenta características muy variables. Además, la punta nasal puede presentar una capa importante de tejido celular subcutáneo, es decir, de grasa y también posee grandes cantidades de glándulas sebáceas.
Tras tratar el dorso, despego la punta delicadamente con una tijera de Fomon, que tiene forma curva para acompañar la anatomía nasal. Durante ese despegamiento, secciono el ligamento dermocartilaginoso de Pitanguy. La punta puede entonces afinarse con la retirada del tercio superior de los cartílagos alares, asociada o no a injerto cartilaginoso. Una de las técnicas que más utilizo es el injerto de cartílago alar en la punta, asociado a la estructuración con strut o septal extensión graft.
La punta caída puede elevarse mediante maniobras que incluyen la sección del ligamento dermocartilaginoso de Pitanguy, la retirada del tabique caudal y la sustentación de la punta con injerto de cartílago en la columela en narices que así lo necesitan.
El ángulo formado entre la columela, columna que sustenta la punta de la nariz, y el labio, denominado ángulo columelolabial, debe encontrarse alrededor de 90 a 95 grados en los hombres y entre 95 y 100 grados en las mujeres, es decir, la punta nasal femenina puede ser más respingona que la del hombre.
En la dinámica facial también debemos evaluar el músculo que deprime la punta, llamado depresor de la punta o también ligamento dermocartilaginoso de Pitanguy.
El Profesor Ivo Pitanguy, mi maestro, describió el ligamento dermocartilaginoso que recorre el dorso nasal, desciende por la punta y se inserta en la espina nasal anterior. Su función es bajar la punta cuando la persona habla. En la rinoplastia cerrada, secciono ese ligamento para relajar la punta, elevándola discretamente y evitando que descienda durante una conversación normal.
El tabique es la pared vertical que separa las fosas nasales. Puede tener defectos que interfieren en la estética y en la función. Cuando detecto una desviación de tabique, ósea o cartilaginosa, la corrijo para alinear la nariz y mejorar la respiración. Puedo retirar parcial o casi totalmente el tabique cartilaginoso para realizar los injertos necesarios, y remover alteraciones óseas como el espolón.
Si en la evaluación preoperatoria detecto columela pendiente o retraída, la corrijo con la retirada del exceso de cartílago o con injertos, para que la columela vuelva a quedar proporcional.
Las fosas nasales demasiado abiertas llaman la atención, especialmente en narices étnicas y asiáticas. Puedo reducirlas de forma natural, sin perjudicar la respiración. Incluso en la técnica cerrada, es necesaria una incisión en las bases de las fosas nasales: es el único procedimiento que deja una pequeña cicatriz externa. Pero esa región cicatriza muy bien, y la incisión es discreta.
Los injertos nasales se utilizan solamente cuando son estrictamente necesarios. Las áreas donantes de injertos de cartílago incluyen el tabique (cartílago fibroso, más rígido), el cartílago de las orejas (cartílago hialino, más blando) y muy raramente los cartílagos costales (también fibrosos). Para aumentar el dorso nasal, puede ser necesario un injerto de cartílago hialino en una o más capas, posicionado a lo largo del dorso, para aumentar su proyección, especialmente en algunas narices asiáticas, étnicas o secundarias a una rinoplastia previa en la que se bajó el dorso en exceso. El cartílago fibroso septal es óptimo para dar sustentación de punta, cuando se coloca entre las cruras mediales, en la columela, especialmente indicado para narices sin sustentación de punta y en las narices étnicas.
Al final de la cirugía, verifico el pasó de aire por ambas fosas nasales. Si hay dificultad, opto preferentemente por la turbinoplastia: movilizo los cornetes lateralmente para aumentar el espacio de pasó. Está maniobra es más fisiológica que la turbinectomía, pues preserva la función de los cornetes en la humidificación del aire. Pero en casos de obstrucción severa, puedo realizar la turbinectomía parcial o total.
Finalizo la rinoplastia cerrada con cuatro puntos de Vicryl 4-0 (hilo absorbible): uno en cada válvula nasal interna y dos entre la columela y el tabique, elevando la punta (que cede un poco en el primer mes). En la rinoplastia abierta, hay puntos externos en la columela y dos de cada lado para la fractura, además de puntos en las fosas nasales cuando se cierran.
Los apósitos inmovilizan la estructura nasal, mantienen todo en su lugar, evitan la acumulación de sangre, hacen compresión para reducir la hinchazón y ayudan en el moldeado del resultado. Uso tapón nasal o splint cuando es necesario, e inmovilizo con Aquaplast. En total, son dos semanas de apósitos: en la primera, el Aquaplast; en la segunda, lo sustituyo por micropore color piel.
Tras la sutura, se coloca un tapón en cada fosa nasal, elevando los cartílagos triangulares para que haya una reducción del espacio muerto y una cicatrización más rápida. Los tapones están formados por gasas impregnadas con Nebacetin y se retiran al día siguiente, excepto cuando se realiza concomitantemente una septoplastia. En caso de asociación de la rinoplastia con septoplastia para mejorar la funcionalidad de la nariz, el tapón deberá permanecer 48-72 horas, retirándose a continuación.
Antiguamente se usaba yeso para inmovilizar la nariz. Para mayor comodidad, uso el Aquaplast: un plástico termomoldeable que modelo según la nueva forma de la nariz. En una semana, retiro el Aquaplast y coloco solo micropore color piel, que permanece por una semana más. Total: 2 semanas con apósitos.
El tiempo depende de la técnica. La rinoplastia cerrada, que he realizado con menos frecuencia, dura en promedio 1 hora a 1h30. La rinoplastia abierta puede llevar de 3 a 5 horas, dependiendo de la necesidad de injerto de costilla o de la cantidad de injertos.
En la evaluación preoperatoria, puedo detectar desviación de tabique e hipertrofia de cornetes. La desviación puede ser congénita (presente al nacimiento) o adquirida (tras trauma). Cuando el paciente necesita mejora funcional además de estética, realizo la rinoseptoplastia con tratamiento de los cornetes cuando es necesario: cuido todo en la misma cirugía. Existen varias formas de corregir una desviación de tabique: retirada simple de la parte desviada, o retirada, corrección con incisiones y reinserción. Cuando la desviación es baja y tiene una espícula, se llama espolón. Los cornetes pueden tratarse con turbinoplastia (reposicionamiento) o turbinectomía (remoción).
Muchas veces, la desviación de tabique no es el único causante de la dificultad respiratoria en pacientes candidatos a cirugía plástica nasal. La nariz está compuesta por algunos cornetes, también conocidos como turbinas o conchas, que están insertados en las paredes laterales de la nariz y pueden encontrarse agrandados, dificultando la respiración. Durante la rinoplastia, o rinoseptoplastia, puede ser necesaria la asociación de la cirugía de turbinoplastia o turbinectomía. La turbinoplastia modifica la posición de los cornetes, aumentando el pasó del aire. Si el agrandamiento es muy grande, puede ser necesaria la turbinectomía, que consiste en la retirada, total o parcial, de uno o más cornetes. En la mayoría de los casos, el cornete que interfiere con la respiración es el inferior, más bajo, que es también el más grande.
Durante la rinoplastia con septoplastia y/o turbinectomía, suele ser necesaria la colocación, además del tapón, de un splint nasal, que sería una pequeña placa de plástico o silicona en cada fosa nasal. Además de ayudar en la sustentación y fijación del tabique en el posoperatorio, impide el contacto entre áreas cruentas del tabique con la pared lateral de la nariz, evitando también una condición que se denomina sinequia. La sinequia en la nariz es una cicatriz que forma un puente entre el tabique y la pared lateral de la nariz, tras una cirugía que involucra septoplastia o turbinectomía donde hubo área cruenta (sin epitelio) a la misma altura del tabique y de la pared lateral. La sinequia puede tener como síntomas obstrucción nasal o sibilancias (silbidos durante la respiración nasal). Su tratamiento puede involucrar desde una apertura en cruz o retirada total, protegiendo a continuación con splint nasal.
Tras la rinoplastia, hago algunas recomendaciones importantes que influyen directamente en los resultados:
En una semana, cambio el Aquaplast por micropore color piel. En el decimocuarto día, retiro todo el apósito; en esa época, el eventual morado ya ha desaparecido. La nariz continúa hinchada, pero cuando tomo las fotos a los dos meses, la recuperación ya está alrededor del 85%. El 15% restante de hinchazón tarda hasta un año en desaparecer por completo.
Recuerde: es importante dar el debido valor al reposo en los primeros días después de su rinoplastia.
La hinchazón es mayor en la tarde del día siguiente a la rinoplastia, y después de eso va disminuyendo lentamente. Tras una semana, cuando se retira el Aquaplast, ya es posible tener una idea del resultado, pero la hinchazón puede impedir que toda la belleza de la cirugía se evidencie. Ya con dos semanas, cuando se retira el micropore, la hinchazón ya es bastante menor y el morado casi nulo, permitiendo quedar sin apósitos y muchas personas ya ni perciben que hubo una cirugía en su nariz.
El morado alrededor de los ojos es, en realidad, equimosis (no hematoma). La diferencia es que la equimosis no tiene coágulo: es sangre esparcida en la grasa. Con dos semanas, ya es casi nula y suele desaparecer antes de la tercera semana. Si hay oscurecimiento de las ojeras después de un mes, prescribo una crema aclaradora con hidroquinona, ácido retinoico y ácido tioglicólico.
El sol será su enemigo en las primeras semanas tras la rinoplastia. Hasta cinco minutos de sol por día no harán daño, pero debe cuidar de no exponerse en exceso, a fin de evitar que la piel de la nariz o de los párpados inferiores queden manchados. Un protector solar factor 30 a 40 puede usarse justo después de la cirugía, como se mencionó arriba, así como sombrero. Debe evitar el uso de gafas de sol por dos meses después de la cirugía.
Como mencionamos, se debe evitar introducir bastoncillos en la nariz, especialmente en la primera semana, o intentar remover costritas. Eso puede causar un sangrado. No se preocupe, pues en la revisión del séptimo día, su nariz será limpiada y tendrá todas sus costras removidas con seguridad. Después de eso, continúe usando suero nasal por una semana más para evitar la formación de más costras. Tras dos semanas, podrá limpiar su nariz usando bastoncillo, si es necesario.
Se deben evitar alimentos duros durante unos cuatro días. La recomendación es una dieta blanda por 4 días, pero no hay necesidad de licuar nada. Puede comer carne molida, carne bien cocida, pescado, puré, arroz, frijoles. Se debe evitar carne dura o algún alimento que exija un esfuerzo mayor para masticar, ya que el tabique, que probablemente fue operado en conjunto con la rinoplastia, se apoya en la parte superior del paladar.
No hay remedio: los dos primeros días con tapón imposibilitan la respiración nasal. Tenga un vaso de agua siempre cerca, pues la garganta se seca. Tras la retirada del tapón, la respiración mejora, pero el splint aún permanece hasta el séptimo día. Después de la retirada del splint, la respiración nasal mejora bastante. Pero recuerde: así como la nariz se hincha por fuera, se hincha por dentro también, y eso puede dificultar un poco la respiración en las primeras semanas.
Es a los siete días que este apósito más duro, externo, se retira. Ese día podrá apreciar cómo su nariz va quedando, pero a los 14 días, cuando se retire el micropore, es cuando le gustará más, pues la hinchazón será mucho menor. El Aquaplast no puede mojarse, pero el micropore sí.
También en el séptimo día, junto con la retirada de la férula, los puntos externos se retiran. Los puntos internos permanecen por semanas, hasta que sean absorbidos o se caigan.
Como se mencionó arriba, la retirada del micropore ocurre el día 14, y podrá quedarse sin apósito externo. Un consejo: tras la retirada del micropore, cuando vaya a ducharse, lave bien frotando el dedo con jabón delicadamente en la nariz para remover toda la cola y oleosidad de la nariz, a fin de evitar acné en exceso.
Los riesgos de una rinoplastia son los mismos de cualquier cirugía. Ningún procedimiento está libre de riesgos, pero tengo uno de los índices más bajos de complicaciones en rinoplastia en Brasil.
A pesar de que la tasa de infección tras cirugía plástica en Brasil es de 0,45%, nunca he tenido un único caso de infección tras rinoplastia, tanto abierta como cerrada.
Es normal que salga un poco de sangre justo después de la cirugía, pero eso cesa en 24 a 48 horas, cuando los tapones se retiran. Un sangrado mayor es rarísimo en mi práctica (aproximadamente un caso cada diez años), y puede ser fácilmente controlado con taponamiento anterior y posterior.
Nunca he tenido un único caso de queloide tras rinoplastia, ni en personas con queloide en otras regiones del cuerpo. Cada región cicatriza de forma diferente, y así como en los párpados, es muy raro que ocurra queloide en la nariz.
Calma, no va a quedar sin respirar. Va a quedar sin respirar por la nariz por dos días, mientras tenga los tapones, pero el organismo es inteligente e, inconscientemente, respirará naturalmente por la boca en esos dos días.
Ningún caso ocurrido entre mis pacientes en más de veinte años realizando rinoplastia. Eso porque es una cirugía rápida y con poquísima pérdida de sangre.
Calma, nuevamente. Nunca he perdido ningún paciente. Trabajé durante un año y medio en UCI antes de convertirme en cirujano plástico, justamente para aprender a lidiar con emergencias y garantizar que mis pacientes tengan la máxima seguridad.
Suelo bromear con mis pacientes que el mejor riesgo de una rinoplastia conmigo es el de quedar más guapa (o guapo).
En mi práctica, la rinoplastia estructurada es la técnica que más realizo. En vez de solo reducir la nariz retirando hueso y cartílago, como se hacía antiguamente, reconstruyo y refuerzo toda la estructura nasal con injertos de cartílago del propio paciente. Pienso en la nariz como una casa: la técnica antigua quitaba paredes para reducirla, pero con el tiempo la estructura se debilitaba. En la rinoplastia estructurada, remodelo la casa por dentro y coloco vigas de sustentación en los puntos correctos. El resultado es más hermoso, más natural y mucho más duradero. Más del 90% de mis pacientes reportan alta satisfacción con este abordaje.
Sí. En mi abordaje, cuido los cuatro pilares de la respiración nasal durante la misma cirugía: tabique, cornetes, válvula nasal interna y válvula nasal externa. Me especialicé en los Estados Unidos justamente para dominar la parte funcional y poder ofrecer un resultado completo: nariz hermosa y que respira muy bien. Desde que pasé a asociar los injertos de spreader graft al tratamiento de los cornetes, mis pacientes perciben gran mejora en la respiración ya en la primera semana.
Indico la rinoplastia a partir de los 15 años, tanto para hombres como para mujeres. A esa edad, las estructuras ósea y cartilaginosa de la nariz y del rostro ya están prácticamente desarrolladas. Operar antes de eso puede perjudicar el crecimiento del tercio medio del rostro. La cirugía puede realizarse en cualquier época del año.
Sí. En mi experiencia, la rinoplastia estructurada es definitiva porque los injertos de cartílago refuerzan toda la estructura de la nariz. A diferencia de la técnica reductora antigua, que podía perder el resultado con el tiempo, con la punta cayendo y el dorso torciéndose, la estructurada mantiene la nariz firme en la posición correcta por toda la vida. Es por eso que estructuro todas las narices que opero.
Recomiendo que mis pacientes hagan reposo absoluto en los primeros cinco días. El tapón nasal se retira en 24 a 48 horas. En el séptimo día, cambio el Aquaplast por micropore color piel y retiro los puntos externos. En el decimocuarto día, remuevo todo el apósito; en esa época, el eventual morado ya ha desaparecido. Cuando tomo las fotos a los dos meses, la recuperación ya está alrededor del 85%. El último 15% de hinchazón tarda hasta un año en desaparecer por completo.
En la rinoplastia cerrada, no hay cicatrices externas: toda la cirugía se hace por dentro de la nariz. En la rinoplastia abierta, hago una pequeña incisión en la columela, entre las fosas nasales, que queda prácticamente imperceptible tras la cicatrización. Si hay cierre de fosas nasales, hay una cicatriz discreta en la base que también cicatriza muy bien.
En mi experiencia, la rinoplastia estructurada dura en promedio dos a tres horas. Cuando necesito usar injerto de cartílago de costilla o asociar procedimientos como septoplastia y turbinoplastia, el tiempo puede llegar a cuatro horas. La cirugía se realiza bajo anestesia general en centro quirúrgico debidamente equipado, con un anestesista especializado que acompaña todo el procedimiento conmigo.
En la mayoría de las rinoplastias primarias que realizo, el cartílago del tabique nasal es suficiente para todos los injertos necesarios. Reservo el cartílago de costilla para casos específicos: rinoplastias secundarias donde el tabique ya fue utilizado, reconstrucciones nasales amplias o narices que necesitan gran cantidad de injerto. Cuando es necesaria, la retirada se hace por una pequeña incisión en el tórax que cicatriza de forma discreta.
Sí. La rinoplastia secundaria es una de las cirugías que más realizo para corregir resultados insatisfactorios de cirugías anteriores. Es técnicamente más compleja, pues lidio con tejido cicatricial y anatomía modificada. Recomiendo que mis pacientes esperen un mínimo de un año tras la primera cirugía para que toda la hinchazón desaparezca y la estructura esté completamente cicatrizada. En la consulta, evalúo cada detalle y trazo un nuevo plan quirúrgico individualizado.
Los riesgos son los mismos de cualquier cirugía, pero tengo uno de los índices más bajos de complicaciones en rinoplastia en Brasil. En más de veinte años, nunca he tenido un caso de infección tras rinoplastia, ni queloide, ni trombosis. El riesgo de sangrado significativo es de aproximadamente un caso cada diez años en mi práctica. Trabajé durante un año y medio en UCI antes de convertirme en cirujano plástico, justamente para aprender a lidiar con emergencias y garantizar la máxima seguridad a mis pacientes.
Nariz corta, muy respingona, con las fosas nasales a la vista, la nariz de cerdito es uno de los mayores miedos de quien va a someterse a una rinoplastia. Nunca he dejado a nadie con nariz de cerdito. Incluso, rechacé operar a una paciente, una vez, que me pidió que la dejara con nariz de bulldog exhibida, por no considerar que eso quedaría bien o natural para ella.
Otro ejemplo de resultado temido, con nariz no natural, repleta de estigmas de haber sido operada, con punta demasiado fina, demasiado recta, con fosas nasales que sufrieron retirada excesiva. La nariz de Michael Jackson fue probablemente la más comentada de la historia, y al mismo tiempo se convirtió en un antiejemplo de resultado deseable de rinoplastia. Al fin y al cabo, fueron realizadas 17 cirugías de nariz, según me confesó el cirujano plástico americano que hizo la primera rinoplastia al cantante.
Secundaria es la cirugía plástica de nariz en quien ya realizó una primera rinoplastia (siendo está denominada primaria). Muchas veces, se necesita completar una fractura incompleta, bajar el dorso, aumentar el dorso con injertos de cartílagos, corregir "V" invertida con "spreader graft", corregir supratip, mejorar proyección o definición de punta con injertos de cartílagos o remodelado de cartílago, corregir irregularidades superficiales, mejorar cicatrices de rinoplastia abierta o de rotación de fosas nasales, corregir desviaciones, entre otros.
Al realizar la rinoplastia secundaria, no utilizo las mismas técnicas de una rinoplastia primaria, o rinoplastia convencional, pues habrá la presencia de tejido fibroso cicatricial, alteraciones que surgieron como consecuencia de la rinoplastia previa (rinoplastia primaria) y, principalmente, se debe tener en cuenta que la estructura nasal ya está más frágil después de haber pasado por posibles osteotomías, injertos, raspados, etc. realizados en la primera cirugía plástica de nariz.
Para que pueda considerar la posibilidad de revisión de una rinoplastia, lo ideal es que el paciente haya esperado transcurrir el período de un año, contando a partir de la fecha de la cirugía plástica de nariz primaria (primera rinoplastia), pues es este el tiempo necesario para la recuperación total de una rinoplastia, para que toda la estructura nasal esté completamente cicatrizada, recuperada y con la hinchazón al final. Técnicamente, la rinoplastia secundaria es más compleja, pues estaré lidiando con una anatomía distorsionada o incluso ausente. Principalmente debido a la hinchazón, no es bueno que la rinoplastia secundaria se realice antes de un año de la primaria, pues la hinchazón aún está presente. La hinchazón entre el esqueleto nasal y la piel que lo recubre puede hacer que pierda los parámetros de la estructura original de la nariz, siendo de alto riesgo para los resultados, que pueden quedar en desacuerdo con lo que el paciente desea. Por lo tanto, recomiendo que se espere el plazo de un año de la primaria antes de realizar la rinoplastia secundaria.
De manera general, existen algunos prerrequisitos para que el paciente pueda someterse a una cirugía plástica de nariz secundaria, que son:
Estos son solo algunos de los prerrequisitos generales, que aún cuando el paciente esté en condiciones compatibles según las exigencias, deberá pasar por una consulta previa conmigo, ocasión en la que evalúo los posibles defectos estéticos y/o funcionales para diagnosticar cuáles fueron los motivos de insatisfacción de la cirugía anterior. Hago una evaluación meticulosa de todos los problemas y puntos de insatisfacción que incomodan al paciente, para poder trazar la planificación quirúrgica que, está vez, será mucho más compleja que la de una cirugía plástica de nariz primaria.
Considerando que la mayoría de los casos de tratamiento por rinoplastia secundaria que llegan a mis manos involucran pacientes con falta de cartílago para producir una reconstrucción nasal satisfactoria, en mi clínica, ese procedimiento tiene como técnica básica de reparación el uso de injertos. Cuando tratamos la rinoplastia primaria, la recolección de cartílago no suele ser un problema, ya que ese material se encuentra en gran cantidad en el tabique cartilaginoso y en ambas orejas. La preferencia es que se utilice cartílago del tabique, para hacer la cirugía plástica de nariz lo menos invasiva posible; sin embargo, la recolección de cartílago del tabique no siempre es posible, pues el paciente puede haber operado una desviación de tabique en la primera cirugía.
Nada impide que, en la rinoplastia secundaria, utilice el cartílago del tabique y de las orejas cuando están disponibles y no fragilizarán el esqueleto nasal. Los casos de injertos varían mucho cuando estamos tratando la rinoplastia, en especial la secundaria. A pesar de ser bastante compleja, es muy importante también que se busque siempre la individualidad, la naturalidad y la compatibilidad con la etnia del paciente en la realización de la rinoplastia secundaria, y de la primaria también.
Agende su consulta para cirugía plástica de nariz en Londrina. Soy especializado en rinoplastia estética y funcional, y voy a buscar el mejor resultado posible para su caso. Contacte ahora con la Clínica Zamarian y hable con una de nuestras recepcionistas, que tendrán el mayor placer en agendar su evaluación y resolver algunas dudas.
Conozca también la rinoplastia de revisión, la rinoseptoplastia para corrección funcional y estética combinada, la rinoplastia ultrasónica y la rinoplastia étnica. Para hombres, tenemos la rinoplastia masculina. Vea también las páginas sobre nariz ancha y nariz étnica. Procedimientos frecuentemente asociados: genioplastia para armonización del perfil y relleno facial. Vea información sobre inversión y preparación prequirúrgica.
Está es una de las preguntas más frecuentes de quienes visitan nuestra página. El valor de una rinoplastia depende de varios factores: la complejidad del caso, el tipo de técnica empleada, si hay necesidad de injertos de cartílago, el hospital elegido, el tiempo estimado de cirugía y la experiencia del cirujano. Por eso, no existe un valor único que se aplique a todos los pacientes.
Además, el Consejo Federal de Medicina orienta que los valores no sean divulgados en páginas médicas, justamente porque cada caso es diferente. Una rinoplastia primaria simple tiene un costo diferente de una rinoplastia estructurada con injerto de costilla, por ejemplo.
En mi clínica, el presupuesto completo se presenta al final de la consulta, de forma clara y detallada, incluyendo los honorarios del cirujano, del anestesista y del hospital. Para saber el valor de su rinoplastia, agende su evaluación conmigo.
Cirujano Plástico en Londrina - PR, Brasil
Rua Engenheiro Omar Rupp, 186
Londrina - PR
CEP 86015-360
Brasil
Português (BR) | English (US) | English (UK) | Italiano | Français | Español